Los corticoides intravenosos: mismos principios, distintas potencias
Los glucocorticoides intravenosos son fármacos de uso muy extendido en el hospital: desde el shock anafiláctico hasta las exacerbaciones de enfermedades autoinmunes, pasando por la insuficiencia suprarrenal aguda y el edema cerebral. Aunque comparten mecanismo de acción, no son intercambiables: difieren en potencia, duración y actividad mineralocorticoide, y esas diferencias determinan cuál elegir en cada situación.
Esta guía compara los cuatro corticoides parenterales de uso hospitalario más frecuente y aclara las equivalencias de dosis, un cálculo que genera dudas habituales en la práctica.
Los cuatro corticoides IV de referencia
Hidrocortisona
Es el corticoide que más se parece al cortisol natural, con actividad glucocorticoide y mineralocorticoide significativa. Esta característica la convierte en el fármaco de elección para la insuficiencia suprarrenal aguda (crisis addisoniana), donde se necesita reponer ambas funciones.
También es de primera elección en el shock séptico refractario a vasopresores (por la insuficiencia suprarrenal relativa que acompaña a la sepsis grave) y en el shock anafiláctico como complemento a la adrenalina.
Duración de acción corta (8-12 horas), por lo que requiere dosificación cada 6-8 horas.
Metilprednisolona
Glucocorticoide de potencia intermedia-alta (unas 5 veces más potente que la hidrocortisona) con escasa actividad mineralocorticoide. Es el corticoide de los pulsos de alta dosis en las exacerbaciones graves de enfermedades autoinmunes: brotes de esclerosis múltiple, vasculitis, lupus, rechazo de trasplante.
Precaución: las dosis de pulso elevadas (por encima de 500 mg administrados rápidamente) se asocian a riesgo de arritmias graves, por lo que deben perfundirse lentamente.
Dexametasona
Es el glucocorticoide más potente disponible (unas 25 veces la hidrocortisona) y el de acción más prolongada (36-72 horas), con actividad mineralocorticoide mínima. Sus indicaciones características aprovechan esa potencia y duración: edema cerebral de origen tumoral, crup laríngeo, meningitis bacteriana (para reducir secuelas), y prevención de náuseas y vómitos.
Ganó especial relevancia como tratamiento de la COVID-19 grave que requiere oxigenoterapia.
Betametasona
Muy similar a la dexametasona en potencia y duración. Su indicación más característica es la maduración pulmonar fetal en el parto prematuro inminente, administrada a la madre por vía intramuscular. Por vía IV sistémica comparte indicaciones con la dexametasona.
Tabla de equivalencias de dosis
Esta es una de las consultas más frecuentes. Las dosis equivalentes en cuanto a potencia glucocorticoide aproximada son:
| Corticoide | Dosis equivalente | Potencia relativa | Duración | Actividad mineralocorticoide |
|---|---|---|---|---|
| Hidrocortisona | 20 mg | 1 | Corta (8-12 h) | Alta |
| Metilprednisolona | 4 mg | 5 | Intermedia (12-36 h) | Baja |
| Dexametasona | 0,75 mg | 25-30 | Larga (36-72 h) | Mínima |
| Betametasona | 0,75 mg | 25-30 | Larga (36-72 h) | Mínima |
Interpretación práctica: 20 mg de hidrocortisona, 4 mg de metilprednisolona y 0,75 mg de dexametasona producen un efecto glucocorticoide aproximadamente equivalente. Esta tabla es útil al convertir entre corticoides, aunque la elección final depende también de la actividad mineralocorticoide deseada y de la duración buscada.
Cuál elegir según la situación
| Situación clínica | Corticoide de elección | Motivo |
|---|---|---|
| Insuficiencia suprarrenal aguda | Hidrocortisona | Actividad mineralocorticoide |
| Shock séptico refractario | Hidrocortisona | Insuficiencia suprarrenal relativa |
| Brote de esclerosis múltiple | Metilprednisolona | Pulsos de alta dosis |
| Edema cerebral tumoral | Dexametasona | Potencia y duración |
| Maduración pulmonar fetal | Betametasona | Evidencia específica |
| Anafilaxia (complemento) | Hidrocortisona o metilprednisolona | Rapidez |
Compatibilidades relevantes
Los corticoides IV son en general compatibles con muchas soluciones, pero hay incompatibilidades a tener en cuenta:
| Corticoide | Incompatibilidades destacadas en Y |
|---|---|
| Dexametasona | Midazolam, vancomicina, glicopirrolato |
| Metilprednisolona | Gluconato cálcico, ciprofloxacino |
| Hidrocortisona | Heparina, midazolam, metronidazol |
La incompatibilidad de la dexametasona con el midazolam es especialmente relevante en el paciente de UCI y en cuidados paliativos, donde ambos se coadministran con frecuencia.
Precauciones comunes a todos los corticoides IV
Hiperglucemia. Todos los glucocorticoides elevan la glucemia. En el paciente diabético o crítico, hay que intensificar los controles glucémicos al iniciar el tratamiento.
Inmunosupresión. Enmascaran los signos de infección. Vigilar la aparición de fiebre u otros signos infecciosos.
No suspender bruscamente los tratamientos prolongados. El uso mantenido suprime el eje hipotálamo-hipófiso-suprarrenal; la retirada debe ser gradual para evitar una insuficiencia suprarrenal iatrogénica.
Velocidad de administración en pulsos. Las dosis altas de metilprednisolona deben perfundirse en 30-60 minutos, nunca en bolo rápido, por el riesgo de arritmias.
Verifica antes de coadministrar
Antes de administrar un corticoide por una vía compartida, especialmente dexametasona con midazolam, comprueba la compatibilidad. Es una de las incompatibilidades más frecuentemente pasadas por alto en la práctica.
Referencias
- Annane D, et al. Guidelines for the Diagnosis and Management of Critical Illness-Related Corticosteroid Insufficiency. Critical Care Medicine, 2017.
- Gahart BL, Nazareno AR. Intravenous Medications, 39th ed. Elsevier, 2023.
- Trissel LA. Handbook on Injectable Drugs, 19th ed. ASHP, 2023.